Silencio…me abro a la escucha

Silencio…me abro a la escucha

Escuchar no es oír. Sí, escuchamos… muchas veces a través del contacto con el otro, a través del punto de conexión que establecemos con alguien y que nos está transmitiendo algo, a través de una comunicación oral o corporal. Aunque lo que buscamos es comunicar, no transmitir unilateralmente, buscamos ser escuchados, no hablar sin que al otro no le interese lo que estamos diciendo, hablar de algo que nos interese a los dos, comunicarnos libremente.
Lo interesante es que para lograr esa comunicación con libertad, hay que también aprender a escucharnos, cosa que muchas veces lo hemos dejado olvidado… La influencia del mundo externo es más fuerte, nos arrastra y no tenemos tiempo para detenernos un momento, entrar en el silencio y escuchar la poderosa voz de nuestro corazón.
Todos conocemos esa voz ya que cuando éramos pequeños escuchábamos con mayor claridad y cuando fuimos creciendo, sin querer hacerlo la fuimos acallando. Practico regularmente un ejercicio que aprendí y que me ayuda a reconectarme con esa voz interior y conmigo misma.
Deseo compartirlo para, si os apetece podáis experimentarlo, aquí y ahora, sin ningún juicio. Sean cuales sean vuestros sentimientos «positivos o negativos» la voz de tu corazón y el mensaje que recibáis son perfectos.
Ejercicio:
Buscar un lugar agradable y sentarse cómodamente. Cerrar lo ojos y soltar todos los pensamientos para visualizar un espacio, sea el que fuese donde nos sintamos seguros.
Una vez ahí, inspirar lenta y profundamente por la nariz, retener un momento el aire y luego espirar también por la nariz, durante tres veces. Luego recuperar la respiración normal y centrar tu atención en el centro del corazón, imaginando que se llena de energía con una luz cálida y acogedora. Llegados a ese estado preguntar al corazón ¿qué mensaje tiene ese día?.
Permanecer en esa postura durante 5´ a 11´ abriéndonos a la escucha y al sentir.
Para experimentar cambios hay que adquirir un compromiso de hacer este ejercicio durante por lo menos 30 días y comprobaréis cómo esos 5´a 11´ nos liberarán de muchas cargas que llevamos en nuestras mochilas y hacernos la vida más fácil y divertida.
Os animo a probarlo y si tenéis alguna pregunta no dudéis en poneros en contacto conmigo…
No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos viven tan irrealmente, porqué creen que las imágenes externas son la realidad y no permiten a su mundo interior, a su corazón, manifestarse. …
Hermann Hesse
Namaste

Carmen Yates Martínez cyates@carmenyates.com

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